|
Por Alfonso Henríquez Ramírez Hace un tiempo, el Ministro de Justicia anunció una serie de medidas dirigidas a mejorar las condiciones de vida de la población reclusa, tales como entrega de colchones, soluciones higiénicas y de iluminación. Al margen de algunos problemas de implementación o de lo poco que estas pueden representar en atención a la magnitud del problema, lo interesante radica en una especie de rechazo en muchas personas, a considerar a los reclusos como seres humanos dotados de dignidad y respeto, como si por el solo hecho de estar condenados, merecieran vivir hacinados (como quedó en evidencia en la cárcel de San Miguel) |
|
Leer más...
|
|
|
|
|